Agenda de acción del Movimiento por la CSU

Partiendo de las «Peticiones clave de 2019» y de las áreas de compromiso de la «Declaración Política de 2019», la Agenda de Acción se basa en los datos más recientes, el nuevo contexto sanitario mundial y las aportaciones recibidas a través de consultas inclusivas.

Elaborado tras un proceso de consultas de siete meses con una amplia gama de partes interesadas, constituye un documento de consenso del Movimiento por la Cobertura Sanitaria Universal. Los defensores de la cobertura sanitaria universal lo utilizaron en las audiencias interactivas con múltiples partes interesadas sobre salud celebradas en mayo, y se presentó al presidente de la Asamblea General de las Naciones Unidas para servir de base a la Declaración Política de 2023 sobre la cobertura sanitaria universal

Cómo utilizar la Agenda de Acción

Para que los gobiernos demuestren su compromiso político con un mundo más saludable, más justo y más seguro, y den prioridad a la salud y a la cobertura sanitaria universal en sus leyes y presupuestos, deben: 

  • Proporcionar liderazgo estratégico al más alto nivel político para promover la salud y la cobertura sanitaria universal como prioridades políticas nacionales mediante un enfoque que abarque a todo el gobierno
  • Aumentar y estabilizar los niveles de gasto público para que los sistemas de salud sean más resilientes y equitativos, al tiempo que se da prioridad a la inversión en atención primaria de salud y se refuerza la protección financiera, centrándose en las personas en situaciones vulnerables y marginadas.
  • Adaptar las políticas de salud para responder a las necesidades de las personas y ganarse la confianza mediante mecanismos de gobernanza inclusivos que permitan la participación social.

Animamos a los defensores de la cobertura sanitaria universal a que sigan utilizando la Agenda de Acción cuando pidan a sus gobiernos que traduzcan en acciones los compromisos políticos de la Declaración Política de 2023. ¡Utilice nuestro kit de herramientas de promoción en redes sociales y las plantillas de promoción del Día de la Cobertura Sanitaria Universal para seguir acelerando el progreso hacia la cobertura sanitaria universal!

Lee la Agenda de Acción del Movimiento por la Cobertura Sanitaria Universal

Es hora de pasar a la acción

Es necesario actuar con urgencia para hacer realidad la cobertura sanitaria universal para todas las personas, en todas partes. La cobertura sanitaria universal significa que todas las personas tienen acceso a los servicios de salud de calidad que necesitan, cuando y donde los necesiten —incluso en situaciones de emergencia— sin riesgo de sufrir dificultades económicas. Sin embargo, al menos la mitad de la población mundial sigue sin tener acceso a los servicios de salud esenciales. Es más, cada año, alrededor de 70 millones de personas se ven empujadas a la pobreza extrema tras pagar los servicios de su propio bolsillo, lo que hace que el derecho a la salud física y mental sea inalcanzable para demasiadas personas.

En 2019, en la Reunión de Alto Nivel de las Naciones Unidas sobre la Cobertura Sanitaria Universal, los líderes mundiales respaldaron la declaración política sobre salud más ambiciosa y exhaustiva de la historia, comprometiéndose a garantizar que todas las personas tengan acceso a «servicios de salud esenciales de calidad y a medicamentos, vacunas, diagnósticos y tecnologías sanitarias esenciales, de calidad, seguros, eficaces y asequibles», sin sufrir dificultades económicas y sin discriminación, para 2030. Aunque la mayoría de los países reconocen la cobertura sanitaria universal como un objetivo, reflejado en leyes y planes nacionales, su aplicación ha sido escasa y la financiación pública para la cobertura sanitaria universal ha sido insuficiente.

La pandemia de COVID-19 puso de relieve la necesidad de construir una cobertura sanitaria universal tanto para tiempos de crisis como de calma, dejando claro que la cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria mundial son dos objetivos entrelazados. A medida que se agrava la crisis climática, se intensifican los conflictos armados, se acentúa la desigualdad, las pandemias se producen con mayor frecuencia y las economías se vuelven más volátiles, los países con sistemas de salud equitativos y resilientes estarán en mejores condiciones de prevenir, prepararse y responder a las emergencias sanitarias que amenacen la seguridad sanitaria mundial.

Incluso antes de la pandemia de COVID-19, los avances hacia la consecución de la cobertura sanitaria universal no iban por buen camino, y ahora estamos aún más lejos de alcanzar nuestros objetivos. La pandemia ha perturbado gravemente los sistemas de salud y los servicios sanitarios esenciales. Con los efectos combinados de la COVID-19 en la salud y la economía, muchas personas se enfrentan a mayores dificultades económicas para acceder a la atención sanitaria. Es probable que las dificultades económicas empeoren para quienes deben pagar de su bolsillo los servicios de salud, en particular para las poblaciones vulnerables y desfavorecidas. Si bien el gasto público en salud aumentó durante la pandemia, los niveles de gasto en salud han sido volátiles en los países de ingresos bajos y medios durante las últimas dos décadas y podrían volver a descender en un futuro próximo.

La forma de lograr la cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria es fortalecer los sistemas de salud. El enfoque más inclusivo, equitativo y rentable es la atención primaria de salud. El 90 % de las intervenciones esenciales para la cobertura sanitaria universal pueden prestarse a través de la atención primaria de salud. La atención primaria de salud también se considera ampliamente como clave para fortalecer la resiliencia de los sistemas de salud a fin de prepararse, responder y recuperarse de las crisis y los choques. Para lograr la cobertura sanitaria universal, los líderes deben realizar inversiones sostenibles en los sistemas de salud, dotar de recursos adecuados y proteger a los trabajadores sanitarios y asistenciales, y colaborar con las comunidades, la sociedad civil y el sector privado. Los líderes también deben abordar los factores que obstaculizan el progreso hacia la cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria, y promover la equidad para los grupos vulnerables y marginados, la igualdad de género, la rendición de cuentas, los derechos humanos y la prosperidad económica.

Los líderes mundiales tienen una oportunidad única de revitalizar el progreso hacia la consecución de la salud para todos si adoptan medidas urgentes para implementar reformas de la cobertura sanitaria universal, con rendición de cuentas. Aprovechando la oportunidad que brindan las tres reuniones de alto nivel de las Naciones Unidas (ONU) sobre salud en 2023 (cobertura sanitaria universal; prevención, preparación y respuesta ante pandemias; y tuberculosis) y más allá, los países y las partes interesadas pueden establecer la cobertura sanitaria universal como objetivo y marco para la salud y el bienestar, así como para abordar retos de salud mundial más amplios, fortalecer la resiliencia nacional e internacional y mejorar la seguridad sanitaria mundial.

Área de acción 1: Defender el liderazgo político para la cobertura sanitaria universal

En la actualidad, los líderes políticos han experimentado lo importante que es la cobertura sanitaria universal para sus sociedades y economías, dadas sus experiencias durante la pandemia y el impacto actual de los conflictos y la crisis climática.


Acciones prioritarias

  • Proporcionar un liderazgo estratégico al más alto nivel político para defender la cobertura sanitaria universal como una prioridad política nacional mediante un enfoque de todo el gobierno.
  • Reforzar y financiar un paquete integral de prestaciones de salud esenciales basado en las necesidades epidemiológicas y la carga de morbilidad, dando prioridad a la atención primaria como base de los sistemas de salud tanto para la cobertura sanitaria universal como para la seguridad sanitaria.
  • Fomentar y apoyar el liderazgo y la movilización de los gobiernos subnacionales, las comunidades, la sociedad civil y el sector privado en pro de la cobertura sanitaria universal.

Hitos para 2025

  • Pra 2025, los marcos nacionales y subnacionales de políticas de salud incluirán objetivos y metas específicos y medibles para aumentar la cobertura sanitaria universal mediante una ampliación de la atención primaria de salud y con un paquete integral de prestaciones de salud esenciales, una mejora de la protección económica y una ampliación de la cobertura de la población, en consonancia con el logro de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).
  • Los presupuestos estatales contribuirán a lograr la financiación necesaria para alcanzar estos objetivos y metas.
Área de acción 2: No dejar a nadie atrás

La salud se ha consagrado como un derecho fundamental de todo ser humano, y los gobiernos tienen el deber de proteger, promover y hacer efectivo el derecho a la salud. Los países se beneficiarán económica y socialmente invirtiendo en salud porque la cobertura sanitaria universal contribuye significativamente a reducir la pobreza y promover la equidad y la cohesión social.


Acciones prioritarias

  • Garantizar que todos los marcos nacionales de políticas de salud atiendan las necesidades de salud de los grupos vulnerables y desfavorecidos a lo largo del curso de sus vidas.
  • Eliminar los obstáculos que suponen los diversos tipos de discriminación de todos los marcos de políticas de salud nacionales y locales.
  • Recopilar los conocimientos y la información disponibles más adecuados para diseñar la política y medir los avances en la cobertura sanitaria universal con el fin de no dejar a nadie atrás.

Hitos para 2025

  • Para 2025, los marcos nacionales de políticas de salud darán prioridad a los grupos vulnerables y desfavorecidos a lo largo del curso de sus vidas, reforzando el acceso universal a servicios y productos de salud de gran calidad.
  • Las políticas se formularán, los recursos nacionales se movilizarán y los presupuestos se asignarán para garantizar la lucha contra la discriminación, la accesibilidad y el universalismo progresivo, y los países supervisarán y evaluarán los progresos de conformidad con los indicadores de consecución de los ODS acordados, incluido el análisis sistemático desglosado por criterios estratificados como el género, la edad, la raza, la clase, la geografía y la (dis)capacidad.
Área de acción 3: Adoptar leyes y reglamentos habilitantes

Las políticas, leyes y reglamentos que integran la cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria y crean un entorno propicio para la utilización de tecnologías e innovaciones para la salud reforzarán la futura resiliencia económica y social.


Acciones prioritarias

  • Crear marcos legislativos propicios que refuercen los sistemas de salud.
  • Aplicar políticas, leyes y reglamentos para un paquete completo de prestaciones de salud esenciales, una protección económica, la atención primaria de salud y servicios integrados para apoyar la cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria.
  • Adoptar políticas, leyes y reglamentos que refuercen los ecosistemas de tecnología e innovación en materia de salud para acelerar el avance hacia la cobertura sanitaria universal.

Hitos para 2025

  • Para 2025, se habrán promulgado leyes y reglamentos y asignado recursos para acelerar las reformas de la cobertura sanitaria universal en consonancia con las metas de los ODS y para permitir un uso seguro, accesible y asequible de la tecnología y la innovación en materia de salud.
  • Se habrán establecido en las leyes y los reglamentos metas nacionales medibles para la aplicación del paquete de prestaciones de salud esenciales, la protección económica, la atención primaria de salud y los servicios integrados que respaldarán la cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria.
  • Los avances serán objeto de seguimiento y evaluación.
Área de acción 4: Fortalecer el personal de salud y asistencial para prestar una atención de salud de calidad

El personal de salud y asistencial es esencial para garantizar la salud de las personas, las sociedades y las economías, y desempeña una función crucial en las pandemias, los conflictos, las catástrofes naturales y otras emergencias. En todas las situaciones, las mujeres desempeñan una función destacada al prestar la mayoría de los servicios esenciales de salud y asistenciales de primera línea.


Acciones prioritarias

  • Aplicar los acuerdos internacionales vigentes para reconocer y dotar de recursos al personal de salud y asistencial como base de unos sistemas de salud resilientes.
  • Aplicar una planificación y una financiación sólidas para retener, ampliar y proteger al personal de salud y asistencial.
  • Invertir en modelos de prestación de atención innovadores para mejorar la calidad de la salud y la atención y generar confianza.

Hitos para 2025

  • Para 2025, en consonancia con el logro de la meta 3.c de los ODS, se velará por que los marcos nacionales de políticas de salud incorporen planes de acción e inversión en personal para aumentar la financiación, la contratación, el desarrollo, la remuneración, la formación y la conservación de los trabajadores de la salud; subsanar las carencias de personal; y crear planes de financiación para remunerar adecuadamente al personal de salud y asistencial, lograr la igualdad de género en el liderazgo y eliminar las diferencias salariales entre hombres y mujeres para establecer una remuneración justa.
  • Se supervisarán las inversiones en formación del personal de salud en los países que se beneficien de una migración de personal de salud.
  • Se supervisarán y evaluarán los avances, incluidos los modelos innovadores de prestación asistencial, para mejorar la calidad de la atención de salud y la confianza.
Área de acción 5: Invertir más, invertir mejor

La cobertura sanitaria universal es una base importante para la salud de las personas, las sociedades y las economías, y contribuye a que los países sean más resilientes en las emergencias de salud. Unos niveles constantes de gasto público en salud son esenciales para avanzar hacia la cobertura sanitaria universal. La inversión en atención primaria es fundamental tanto para la cobertura sanitaria universal como para la seguridad sanitaria.


Acciones prioritarias

  • Aumentar y estabilizar los niveles de gasto público en salud para contribuir a que los sistemas de salud sean más resilientes y equitativos.
  • Aumentar la financiación de la atención primaria de salud para reforzar los sistemas de salud y ampliar los servicios.
  • Invertir más para reforzar la protección económica.

Hitos para 2025

  • Para 2025, los países habrán mejorado la protección económica para que todas las personas puedan acceder a los servicios de salud que necesiten y supervisar la protección económica en consonancia con las metas del ODS 3 relativas a la cobertura sanitaria universal.
  • Los países habrán aumentado el gasto en atención primaria de salud. Los países de ingresos bajos y medianos habrán aumentado y estabilizado sus niveles de gasto en salud, y habrán adoptado metas de gasto apropiadas a nivel nacional, a ser posible al menos un 5% del PIB o más1 .
  • Una mayor ayuda oficial al desarrollo se alineará con las prioridades nacionales en materia de salud y financiación para la cobertura sanitaria universal, dando prioridad al apoyo a la atención primaria de salud.

*Conscientes de los actuales retos económicos mundiales, la OMS, el Banco Mundial y la OCDE sugirieron a los Estados miembros, en el período previo a la Reunión de Alto Nivel sobre la Cobertura Sanitaria Universal, que establecieran objetivos de gasto adecuados a cada país y sostenibles para realizar inversiones de calidad en los sistemas de salud, en consonancia con las estrategias nacionales de desarrollo sostenible, y que avanzaran hacia una financiación sostenible mediante la movilización de recursos públicos nacionales.

Área de acción 6: Avanzar juntos hacia la cobertura sanitaria universal

Los gobiernos no pueden avanzar hacia la cobertura sanitaria universal sin las partes interesadas, ya que estas desempeñan una función fundamental en la elaboración, revisión y aplicación de los marcos nacionales de políticas de salud.


Acciones prioritarias

  • Defender una gobernanza participativa e inclusiva y coordinar un enfoque significativo de toda la sociedad para la cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria.
  • Institucionalizar mecanismos de gobernanza de la salud inclusiva y adoptar marcos de políticas que permitan la participación social y la doten de recursos.
  • Promover la confianza y la transparencia reforzando la rendición de cuentas en la gobernanza de la salud.

Hitos para 2025

  • Para 2025, los marcos nacionales de políticas de salud establecerán mecanismos inclusivos y participativos para una implicación significativa de todas las partes interesadas, entre ellas las comunidades, la sociedad civil, los pacientes, los jóvenes, el sector privado y los asociados internacionales, cuando proceda, y se habrá creado un órgano independiente de rendición de cuentas.
  • Se habrán asignado recursos nacionales adecuados a la gobernanza inclusiva de la salud y se habrán alineado los recursos internacionales con las prioridades nacionales en materia de gobernanza.
Área de acción 7: Garantizar la igualdad de género en la salud

La igualdad de género, incluida la igualdad de derechos y de acceso a los servicios, es fundamental para lograr la cobertura sanitaria universal sin dejar a nadie atrás. La igualdad de género en el personal de salud es un componente necesario para lograr la cobertura sanitaria universal.


Acciones prioritarias

  • Eliminar la desigualdad y la discriminación de género en la formulación de políticas de salud y la prestación de servicios de salud.
  • Garantizar la igualdad de género en los sistemas de salud y en la adopción de decisiones a todos los niveles, cerrar la brecha salarial de género y valorar y remunerar adecuadamente a los trabajadores de la salud y asistenciales no remunerados o mal remunerados, incluidos los agentes de salud comunitarios.
  • Recopilar los conocimientos y la información más adecuados disponibles sobre prioridades y retos en materia de género para mejorar la formulación de políticas y programas.

Hitos para 2025

  • Para 2025, las políticas y los servicios de salud que tienen en cuenta las cuestiones de género, incluido el acceso universal a los servicios de salud sexual y reproductiva, estarán diseñados e incorporados en los marcos nacionales de políticas de salud, con metas sujetas a plazos y mecanismos de rendición de cuentas establecidos para 2030, incluidas las metas de equidad en el liderazgo, igualdad de remuneración y condiciones de trabajo saludables, seguras y decentes.
  • Los países supervisarán y evaluarán los avances hacia la cobertura sanitaria universal con análisis desglosados por género y otros estratificadores.
Área de acción 8: Conectar la cobertura sanitaria universal con la seguridad sanitaria

La cobertura sanitaria universal y la seguridad sanitaria mundial son objetivos interrelacionados arraigados en los sistemas de salud de todos los países. Los líderes deben actuar ya para diseñar y dotar de recursos enfoques integrados que apoyen tanto la cobertura sanitaria universal como la capacidad de prevención, preparación y respuesta ante emergencias de salud en el marco de esfuerzos más amplios para construir sistemas de salud equitativos y resilientes.


Acciones prioritarias

  • Transformar los sistemas de salud y fomentar la resiliencia mediante enfoques integrados que conecten la cobertura sanitaria universal con la seguridad sanitaria a fin de garantizar la capacidad de preparación, prevención, detección y respuesta ante brotes de enfermedades y otras emergencias sanitarias.
  • Fomentar la confianza de la comunidad en la ciencia, las vacunas y las instituciones de salud pública.
  • Proteger a la población de las interrupciones de los servicios de salud esenciales durante las emergencias.

Hitos para 2025

  • Para 2025, los marcos nacionales de políticas de salud habrán definido planes para garantizar una cobertura sanitaria universal que se mantenga durante las emergencias, incluso mediante una vinculación con las comunidades.
  • Se dará prioridad a la inversión en enfoques integrados para apoyar tanto la cobertura sanitaria universal como la capacidad de prevención, preparación y respuesta ante emergencias de salud, con indicadores claros y medibles para su aplicación.
  • Los países controlarán sistemáticamente el nivel de confianza en los sistemas de salud y habrán reducido la información errónea en materia de salud.

Kit de herramientas para la promoción en redes sociales de la Agenda de Acción

Utilice los gráficos y los mensajes que figuran a continuación para dar a conocer la Agenda de Acción y acelerar los avances hacia la cobertura sanitaria universal.

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Recursos útiles